La llegada a Boca representa mucho más que un nuevo desafío deportivo para Candela Gentinetta. Hincha del club desde chica y atravesada por una pasión que comparte con su familia, la jugadora vive con emoción sus primeros pasos con la camiseta azul y oro.
Hay sueños que empiezan mucho antes de convertirse en realidad. Que se construyen en familia, entre historias compartidas, sentimientos y una pasión que se transmite de generación en generación.
Para Candela Gentinetta, llegar a Boca tiene mucho de eso. No se trata solamente de sumarse a un nuevo equipo, sino de tener la oportunidad de representar al club del que es hincha. "La verdad que estoy re contenta de la oportunidad de poder estar acá, de poder formar parte de una institución tan grande como Boca. Yo soy hincha del club, bueno, mi hermano fanático también, mi viejo también, mi abuelo", contó con entusiasmo.
El sentimiento xeneize ocupa un lugar especial en su historia personal. Por eso, la posibilidad de vestir estos colores también se vive como una alegría familiar. "La verdad que estábamos todos muy contentos, estaba muy entusiasmada por este nuevo comienzo, de pertenecer también al club, así que la verdad que es algo muy, muy lindo para mí y una oportunidad única", expresó. Y si la llegada ya estaba cargada de emociones, el primer encuentro con la gente de Boca terminó de darle una dimensión todavía más especial a esta nueva etapa.
La presentación de los planteles fue una experiencia que Gentinetta difícilmente pueda olvidar. "Me tocó vivir algo que no me había pasado nunca, creo yo. Si bien las finales de la Liga Femenina estuvieron con mucho público, con mucha audiencia, pero lo que fue la presentación de los planteles fue una locura, los hinchas, los bombos, cantando", recordó.
Acostumbrada a competir en escenarios importantes, la jugadora encontró en el recibimiento de los hinchas una sensación diferente. Una muestra de lo que significa representar a Boca y del acompañamiento que espera sentir cada vez que salga a la cancha. "La verdad que me erizó la piel presenciar eso y, bueno, ya me imagino miles de situaciones, de partidos complicados y todo, y la cancha llena y ellos bancándonos y dando aliento", aseguró, todavía movilizada por aquella experiencia.
En medio de tantas emociones, también hay lugar para pensar en lo deportivo. Gentinetta se incorporó a un plantel que comienza a construir su identidad y que afronta esta etapa con entusiasmo, después de una preparación que dejó buenas sensaciones. "Yo creo que estamos bien, todavía nos queda conocernos un montón, obviamente somos un equipo nuevo y eso nos lo va a ir dando la competencia misma, pero por suerte tuvimos una buena preparación, también los amistosos que imitaron lo más posible una dinámica de partido, así que me parece que el equipo está en un buen momento", analizó.
El desafío será seguir creciendo como equipo, fortalecer los vínculos dentro de la cancha y trasladar ese trabajo a la competencia. Pero para Candela, cada paso tendrá además un significado particular: el de defender los colores que siempre sintió propios. Entre la ilusión de un nuevo comienzo, el orgullo de su familia y la emoción de encontrarse con la pasión de los hinchas, Gentinetta empieza a escribir su historia en Boca.
Una historia que recién comienza, pero que ya le regaló momentos inolvidables. Y quizás sea ella misma quien mejor pueda resumir todo lo que significa esta oportunidad: "Es el lugar donde todo deportista quiere estar, ¿no?".
Informe y foto: Prensa Boca




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